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Ajiaco Santafereño: la sopa que abraza el alma bogotana

Origen

El Ajiaco Santafereño es una de las sopas más tradicionales de Bogotá y de la región andina. Su origen se remonta a los pueblos indígenas muiscas, quienes preparaban sopas espesas a base de tubérculos y hierbas autóctonas. Con la llegada de los españoles, la receta evolucionó al incluir pollo, crema de leche y alcaparras, dando forma al ajiaco moderno.
Hoy en día, es un plato icónico de la capital, presente en celebraciones, reuniones familiares y en los restaurantes más representativos de la ciudad.


¿Por qué es especial?

  • Por su combinación única de tres tipos de papa: criolla, pastusa y sabanera. Cada una aporta textura distinta y juntas hacen el espesor perfecto.
  • Por las guascas: una hierba aromática que es el sello inconfundible del ajiaco; sin ellas, la receta no tendría su sabor auténtico.
  • Por su sabor reconfortante: es la comida ideal para el clima frío bogotano; caliente, espeso y aromático.
  • Por su historia: es uno de los platos más antiguos de la región, conservando parte de la tradición indígena en su preparación.
  • Por su presentación: se sirve con pollo desmenuzado, maíz tierno, crema de leche, arroz blanco y alcaparras para que cada persona lo personalice.

¿Qué encontrarás en esta sección?

En esta parte de tu página, el lector podrá ver:

  • La historia y evolución del ajiaco.
  • Qué lo hace único dentro de la gastronomía colombiana.
  • Una receta completa, con ingredientes precisos y pasos fáciles de seguir.
  • Consejos para turistas que quieren probarlo por primera vez.
  • Ideas de acompañamientos tradicionales y sustitutos (por si no se consiguen guascas en su país).
  • Datos curiosos sobre cómo se sirve en Bogotá y qué lo diferencia del ajiaco que se prepara en otras regiones.

Preparación paso a paso

Porciones: 3 platos bien servidos
Tiempo total: 1 hora – 1 hora 20 min

Ingredientes

  • Pollo: 2 pechugas o 3 muslos (al gusto).
  • Papa criolla: 8–10 unidades pequeñas.
  • Papa pastusa: 2 papas grandes.
  • Papa sabanera: 2 papas medianas.
  • Mazorca: 2 mazorcas cortadas en trozos.
  • Guascas: 2 cucharadas (idealmente frescas, pueden ser secas).
  • Cebolla larga: 1 tallo.
  • Ajo: 1 diente.
  • Agua: 3 litros.
  • Sal y pimienta al gusto.

Acompañantes para servir:

  • Arroz blanco (1 taza cocida).
  • Crema de leche.
  • Alcaparras.
  • Aguacate (opcional).

Preparación detallada

1) Base del caldo

  1. En una olla grande agrega los 3 litros de agua.
  2. Añade las piezas de pollo, la cebolla larga en trozos grandes, el ajo machacado y sal.
  3. Cocina durante 25–30 minutos a fuego medio.
  4. Retira las piezas de pollo para desmecharlas más tarde. Mantén el caldo en la olla.

2) Las papas (lo que define el ajiaco)

  1. Papa pastusa: córtala en láminas finas y agrégala al caldo. Esta se deshace fácilmente y aporta el espesor.
  2. Papa sabanera: córtala en cubos medianos. Esta mantiene su forma y da textura.
  3. Papa criolla: agrégala entera o cortada por la mitad; al cocinarse, su color amarillo se mezcla con el caldo y da sabor dulce.
  4. Cocina todo durante 20–25 minutos hasta que las papas estén suaves.

3) Mazorca y guascas

  1. Agrega los trozos de mazorca y cocina por 10 minutos más.
  2. Incorpora las guascas al final para que su aroma no se pierda (últimos 8–10 minutos).
  3. Rectifica sal.

4) Pollo desmechado

  1. Deshebra el pollo que retiraste del caldo.
  2. Agrégalo nuevamente a la olla o sírvelo por separado para que cada persona se sirva la cantidad que desee.

Montaje del plato (al estilo bogotano)

  1. Sirve el ajiaco bien caliente en plato hondo.
  2. Coloca un trozo de mazorca visible.
  3. Añade una porción de pollo desmechado encima o al lado.
  4. Sirve al lado un pocillo pequeño con arroz blanco.
  5. Coloca en otro pocillo crema de leche y alcaparras para que el comensal los agregue a su gusto.
  6. Opcional: acompaña con rodajas de aguacate.

Consejos y variantes

  • Sin guascas no hay ajiaco: si estás en otro país, busca guascas secas en tiendas latinas o reemplaza (de emergencia) con orégano y laurel, aunque no será igual.
  • Ajiaco espeso o más ligero: agrega más papa pastusa para espesar o más agua si lo quieres más suave.
  • Versión económica: usa solo muslos o contramuslos, que aportan más sabor y son más económicos.
  • Para turistas: en Bogotá se sirve con crema de leche y alcaparras aparte para que cada persona controle el sabor.
  • Maridaje: combina perfecto con jugo de mora, limonada natural o agua de panela caliente.

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